miércoles, 11 de agosto de 2010

Una reliquia en peligro

 La primera sede de Temperley. Allá lejos y hace tiempo.

El Club Atlético Temperley levantó su primera sede propia a comienzos de los años 30. Era una casa pequeña, situada en 9 de Julio 310 y los sueños que albergaba no cabían en su interior. 
El progreso del club motorizado en sus socios fundadores y en los centenares de seguidores, que ya en aquel tiempo causaban asombro ajeno, convirtió esa propiedad  en un  lugar de transición necesario para que, años más tarde, se cristalizara la edificación de la sede actual y el natatorio. 
La casita blanca sobrevivió al pico y a la pala, a pesar de perder gran parte de su superficie por la construcción de otra obra trascendente: el gimnasio cubierto. Durante muchos años en esa primera sede funcionó la "Escuela de Fútbol de Divisiones Inferiores Lorenzo De Barbieri".

Hace pocos dias comenzaron a instalarse, en el frente, ventanillas que cambiarán su fisonomía indefectiblemente. Ese lugar junto con el mástil -cuya base rinde homenaje a  Don Alfredo Beranger- es el más antiguo de los que conserva el club.  
Con todo respeto sugiero y suplico a las nuevas autoridades que no se destruya el último rinconcito que encierra la historia del viejo y querido Club Temperley. 

Una imagen actualizada que corre peligro de no volver a ser.

1 comentario:

Nestor Bova dijo...

Muy pocos clubes en el futbol argentino pueden tener en pie ese tipo de construcciones testimoniales. Creo que la familia celeste tiene que demostrar una vez más que se puede salvar ese patrimonio histórico. Mi humilde adhesión a esa noble lucha.